Anagrama

La procesiòn va por dentro, dice el refràn. La ansiedad, es para mì, una procesiòn, en donde los que marchan son escorpiones negros, con apuro por llegar, solo que el lugar a donde van todavía no fue creado, no existe. Es una prisa sin sentido, sin destino.

No sirve luchar, tengo que sumarme a ellos y enseñarles a mermar el paso, a disfrutar del camino.

De vez en cuando, un escorpiòn se revela y le clava su aguijón a otro, y asì sucesivamente. Ninguno muere, cada escorpiòn se convierte en procesiòn, que no es màs de lo mismo, con el orden de las letras alterado.

La turmalina negra

La turmalina negra, es la piedra que se roba mi atención desde que empecè a indagar en el mundo de los minerales. Es oscura, agrietada desde el interior y algo àspera, y se le adjudica el poder de transmutar la energìa.

Vivía mis emociones con tanta intensidad que me asustaba, pero transformarlas siempre era la solución.

Sentía que convergían en mi dos vidas paralelas, una muy mental y bastante solitaria, y la realidad, que por desatenderla me tenía siempre a mal traer, sobre todo con las relaciones humanas y la vida social.

La turmalina no sirvió para encontrar un equilibrio, pero observarla, me hizo dar cuenta de que sus características estaban en mì. Yo era oscura, agrietada desde el interior y algo áspera ,y tenía la capacidad de transmutar mi propia energía.

Crea tu sitio web con WordPress.com
Comenzar